Nuria Beltrán ·
La pestaña de promociones no perdona listas mal etiquetadas
Los últimos ajustes de Gmail en la bandeja de promociones vuelven a dejar fuera envíos que, en listas pequeñas de Andalucía, se redactaban como carta y se clasificaban como oferta.
En julio varios remitentes con listas de menos de cinco mil direcciones nos han contado el mismo síntoma: el boletín semanal, escrito con tono de carta, cae en promociones aunque no lleve un código de descuento. El cambio no es un producto nuevo; es un endurecimiento de señales que Gmail ya usaba.
En la práctica, lo que más pesa en estos envíos locales es la mezcla de asuntos. Si tres de cada cuatro piezas anuncian precio y la cuarta es un relato de taller, el filtro aprende el patrón y no distingue. Recomendamos separar el calendario: un envío de aviso comercial y otro, en otro día, de novedades de servicio, con asuntos que no copien la estructura de oferta.
El CRM entra aquí porque muchas fichas arrastran la etiqueta «newsletter» para todo. Si el mismo segmento recibe la oferta y la carta, el proveedor ve un único comportamiento. Limpiar esa etiqueta es más útil que reescribir el pie de página.
No hace falta cambiar de herramienta. Hace falta una hora de lectura del calendario de envíos y de los campos que alimentan el segmento. Eso es exactamente el tipo de cambio que cubrimos en una lectura de plataforma o en el briefing quincenal.